Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario de China, Xi Jinping, se reunieron en el Gran Salón del Pueblo de Pekín para definir el rumbo de la relación bilateral en un contexto de crisis global.
La cumbre, que marca el primer viaje del republicano al país asiático desde 2017, tiene como eje central la resolución de tensiones comerciales y la seguridad energética derivada de la guerra en Irán.
¿Qué negociarán las superpotencias en la cumbre de Pekín?
En un gesto de diplomacia estratégica, Xi Jinping recibió a Trump en la plaza de Tiananmén, acompañado por una comitiva de alto perfil que incluyó a Marco Rubio (Estado), Pete Hegseth (Defensa) y el empresario Elon Musk.
Durante la ceremonia, el líder chino instó a mantener una relación de “socios, no rivales”, advirtiendo que el mundo se encuentra en una encrucijada donde la cooperación es la única vía para evitar el perjuicio mutuo.
Por su parte, el magnate estadounidense proyectó un “futuro fantástico” para ambas naciones. No obstante, el optimismo se ve empañado por la urgencia de reestablecer el flujo comercial, especialmente tras las fricciones generadas por la política exterior de la administración Trump en Oriente Medio.

