Redacción
“Te vamos a dar un regalo de parte de la empresa, la mercancía chida. No podemos enseñar mucho porque es mucha placa”. Habla frente a la cámara Azlán, de 20 años, mientras otro sujeto con el rostro cubierto muestra un pequeño portafolio con porros y cigarrillos electrónicos de marihuana, en una plaza de Hermosillo, Sonora. Ambos ocultan el paquete entre los arbustos para que los primeros seguidores en ver el video lo encuentren como obsequio. Así promocionaba el influencer los productos de Olympos, una marca de cannabis vinculada a Los Salazar, célula que responde ante el Cartel de Sinaloa. Lo mismo hacían en sus videos Julián N, alias El Pelón Bajavión, de 29 años, y Eduardo Antonio N, conocido como El Doble Carne, de 22 años. Juntos, son los primeros creadores de contenido en ser vinculados a proceso por apología del delito y promoción del consumo de drogas en redes sociales.
La Fiscalía del Estado les imputa por apología del delitos a raíz de un video publicado en Facebook el 29 de agosto, donde hacían “expresiones de aprobación y promoción relacionadas con sustancias”. En el clip mostraban una tienda de Olympos y presumían los kits de productos. “¿Te gusta el Olympos?”, preguntaba Azlán. “Claro, me encanta el orégano”, respondía El Pelón Bajavión. En otros videos, El Doble Carne muestra fajos de billetes y ofrece llevar personalmente la droga a quien lo pidiese en comentarios. Las expresiones, la exhibición y la entrega ante las cámaras han sido considerados por la Fiscalía como actos de “exaltación y promoción pública” vinculados con narcóticos, “susceptibles de alcanzar incontables visitas en las plataformas digitales”.
El caso suma por primera vez a los influencers a la vieja polémica de la apología del delito que rodea a las letras, grupos y cantantes de corridos tumbados. Un puñado de Estados del país han vetado los conciertos del género conocido como regional mexicano, mientras que Estados Unidos ha retirado el visado a músicos como Los Alegres del Barranco, tras mostrar imágenes del Mencho durante sus presentaciones. Los tentáculos del crimen organizado se estiran hasta la música y alcanzan ahora también a los creadores de contenido. En los últimos dos años, nueve influencers han sido asesinados en Sinaloa en medio de la guerra intestina del Cartel de Sinaloa.
El 29 de agosto, El Pelón Bajavión era invitado estelar en un evento de boxeo entre famosos, que fue cancelado por un ataque donde incendiaron el ring y apareció una narcomanta. “Se les hace un atento aviso a todos los influencers y artistas del regional mexicano y corridos que si apoyan al grupo de Los Salazar en algún evento, el cual les benefician económicamente a dicho grupo, los vamos a fusilar. Y esos que dan publicidad, Olympus, no se vayan en el canto de la sirena”, se ve en una fotografía del mensaje amenazante. Tras el asalto al lugar del evento, que respondía a una disputa entre grupos criminales, el fiscal Rómulo Salas Chávez dijo que investigaban a los influencers.
Días después, el 13 de septiembre, la Marina hizo un cateo en Guaymas, donde aseguró una tonelada de metanfetamina y 30 kilos de marihuana, etiquetada en bolsas con el logo de Olympos, estimados en un golpe de unos 25 millones de pesos. También aseguraron armas, cartuchos, vapeadores, dinero en efectivo y autos. En el operativo fue capturado Dilan London Peña Escalante, identificado como operador logístico de Los Salazar.
De los influencers cayó primero Azlán, arrestado por narcomenudeo, posesión, violación y corrupción de menores, tras haber alcoholizado y abusado sexualmente de una menor de 13 años. La Fiscalía sumó la investigación de sus videos en redes y le señaló de apología del delito.
Los tres influencers son conocidos por sus videos de comedia. El más famoso es El Doble Carne, con 600.000 seguidores en Instagram y colaboraciones con artistas y otros creadores de contenido. El Pelón Bajavión, con cerca de 30.000 seguidores tiene un canal de Youtube llamado Sin Pelos en la Lengua que acumula 10.000 suscriptores. Azlán, por su parte, tenía 2.000 seguidores antes de que su cuenta fuera suspendida cuando fue detenido.
Este martes, el juez los vinculó a proceso con medidas cautelares como visitas semanales, prohibir su salida del estado sin autorización y suspensión de actividades encaminadas a promocionar la marca. Azlán se queda en prisión preventiva.

