Redacción
La icónica marca alemana Adidas vuelve a ser acusada de apropiación cultural. Esta vez, por lanzar unas sandalias llamadas “Oaxaca Slip On” con un diseño idéntico al de los tradicionales huaraches indígenas mexicanos. La polémica estalló tras su presentación en Puerto Rico y ya llegó al Congreso de Oaxaca. ¿Marketing o saqueo cultural?
Un diseño ancestral, una marca global y un conflicto que arde
La moda, cuando olvida el respeto, pisa callos culturales. Adidas lo volvió a hacer. La gigante alemana fue acusada de apropiación cultural por lanzar una línea de sandalias que copia el diseño de los huaraches, un calzado con siglos de historia que aún hoy es elaborado artesanalmente en comunidades indígenas mexicanas.
El detonante fue la presentación del modelo “Oaxaca Slip On”, realizada nada menos que en el Museo de Arte de Puerto Rico, en una gala encabezada por el diseñador Willy Chavarría, de origen mexicano-estadounidense. Si bien la intención fue mostrar orgullo por las raíces, las redes sociales y medios como El Universal reportaron una reacción inmediata de repudio desde Oaxaca, donde se originan los huaraches.
Villa de Hidalgo Yalálag se planta
La localidad de Villa de Hidalgo Yalálag, en el estado de Oaxaca, es reconocida por su tradición huarachera. Sus habitantes no tardaron en advertir el parecido entre el nuevo diseño de Adidas y los modelos artesanales que elaboran desde generaciones. Para ellos, no se trata de un tributo, sino de un plagio sin consulta previa ni retribución económica.
La respuesta fue contundente: el diputado local Isaías Carranza llevó el tema al Congreso de Oaxaca y anunció una investigación legislativa. Según declaró, cualquier empresa —por más multinacional que sea— debe solicitar autorización y respetar el patrimonio cultural vivo de los pueblos originarios.
El gobierno de Oaxaca alza la voz
El Ejecutivo estatal también se pronunció: impugnará el uso del nombre “Oaxaca”, considerándolo parte de la identidad colectiva de la región. Además, entablará diálogos con los habitantes de Yalálag para coordinar una denuncia formal por apropiación cultural y uso indebido del diseño ancestral.
No es la primera vez que Adidas se ve envuelta en este tipo de controversias. Hace solo unos meses, Grecia demandó a la empresa por usar la Acrópolis como escenario de un comercial donde una zapatilla, animada por luces y drones, parecía “patear” el monumento histórico.
¿Moda o marketing caníbal?
Esta no es una discusión menor. ¿Puede una marca internacional lucrar con el diseño de una comunidad sin permiso ni compensación? ¿Basta con que el diseñador tenga raíces en esa cultura para que la empresa quede exenta de responsabilidad?
La apropiación cultural en la industria de la moda ha sido ampliamente debatida, pero aún no regulada con claridad. La delgada línea entre homenaje y saqueo se vuelve más borrosa cuando hay millones de dólares en juego.
Y en medio de esa tensión, hay familias artesanas que apenas sobreviven. Mientras una sandalia se vende en dólares en boutiques de lujo, los verdaderos autores del diseño ancestral caminan con las suyas rotas.