Redacción
Arboristas México pidió que el ficus ubicado junto a la Antigua Estación del Ferrocarril sea analizado por las autoridades para determinar si, por su tamaño, antigüedad documentada, características y relación con la comunidad, puede ser considerado un árbol de “condición especial”, antes de que continúen las obras del Tren México-Querétaro en la zona.
La propuesta forma parte de un dictamen técnico de conservación elaborado por Arboristas México sobre el árbol, en el que se señala que la Norma Técnica Ambiental Estatal NTAE-001-QRO-2022 contempla como ejemplares de condición especial aquellos que, por sus características, pueden ser sobresalientes, emblemáticos, notablemente longevos o de interés público cultural.
El documento precisa que el ficus todavía no cuenta con esa categoría y que la evaluación deberá ser realizada por la autoridad competente. Por ello, también solicita conocer si existe un Padrón de Árboles Patrimoniales o algún instrumento municipal equivalente y, en su caso, determinar el procedimiento para valorar la incorporación del ejemplar.
De acuerdo con la evaluación preliminar, el árbol presenta una madurez avanzada, una arquitectura multieje y una copa extensa cuya superficie se estima en alrededor de 491 metros cuadrados. Su altura fue calculada entre 18 y 22 metros, aunque los especialistas señalan que estas dimensiones deberán confirmarse mediante mediciones directas.
El dictamen también incorpora evidencia histórica del ejemplar mediante imágenes de Google Street View, en las que aparece con un porte claramente maduro desde 2009. A ello se suman testimonios de habitantes del entorno que refieren recuerdos relacionados con el árbol desde su infancia, elementos que Arboristas México considera relevantes para documentar su permanencia y significado social.
La organización plantea que el reconocimiento de una posible condición especial no significa que el árbol quede exento de una evaluación de riesgo ni constituye por sí mismo una declaratoria patrimonial. La finalidad, señala el documento, es reunir información técnica, histórica, cultural y social para que esos elementos sean considerados en las decisiones sobre su manejo.
En el contexto de las obras ferroviarias, el dictamen propone que el árbol y una futura Zona de Protección del Árbol sean incorporados desde la planeación de cualquier intervención que pueda afectar su copa, tronco, raíces o suelo. También plantea definir previamente rutas de maquinaria, áreas de maniobra, excavaciones, grúas y zonas de acopio.
Arboristas México consideró que este caso puede servir además para desarrollar una metodología preventiva para identificar y documentar otros árboles de especial interés en el municipio antes de que enfrenten obras o intervenciones irreversibles. El objetivo planteado es que el patrimonio arbóreo sea estudiado y protegido desde la planeación, en lugar de actuar únicamente cuando exista un conflicto.

