OPINIÓN
Del Plato a La Boca…
Resulta preocupante que, en un momento en el que Querétaro enfrenta retos reales en movilidad, seguridad, agua, desarrollo urbano y apoyo a pequeñas y medianas empresas, uno de sus representantes en la Cámara de Diputados destaque como logro la aprobación de monedas conmemorativas por el Mundial.
Nadie niega que el fútbol sea parte de la cultura y que eventos como la Copa del Mundo generen entusiasmo. Sin embargo, la función principal de un diputado no es promover piezas numismáticas, sino impulsar iniciativas que impacten de manera directa y tangible en la calidad de vida de sus representados.
Después de haber sido alcalde, se esperaría que conociera de primera mano las necesidades estructurales del estado y que su trabajo legislativo estuviera enfocado en resolver problemas de fondo: gestión del agua ante el crecimiento acelerado, fortalecimiento del transporte público, mayor coordinación en seguridad, impulso a la inversión productiva y mejores condiciones para municipios con rezagos.
Celebrar monedas conmemorativas puede ser simbólico, pero el simbolismo no sustituye la agenda legislativa de fondo. Querétaro necesita gestión, resultados y propuestas concretas, no únicamente gestos protocolarios que, aunque llamativos, poco inciden en la vida diaria de la ciudadanía.
La pregunta no es si el Mundial merece celebración; la pregunta es si esa debe ser una prioridad legislativa frente a los desafíos que enfrenta el estado.


