Redacción
México obtuvo una calificación de 0.64, en una escala de 0 a 1, en el primer Índice de Inclusión LGBT+, presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, una herramienta que evalúa las condiciones de inclusión de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en el país.
El estudio analiza cinco dimensiones del desarrollo humano: educación, salud, bienestar económico, participación política y cívica, así como seguridad personal y violencia.
Los resultados muestran avances en el reconocimiento de derechos, pero también evidencian importantes desafíos para garantizar una inclusión efectiva. Las áreas mejor evaluadas fueron la participación política y cívica, con un puntaje de 0.84, seguida de salud, con 0.75, lo que refleja avances en el marco jurídico y en el acceso a derechos.
En contraste, los indicadores con menor desempeño fueron seguridad personal y violencia, que obtuvo 0.43, y educación, con 0.48, dimensiones donde persisten obstáculos para la población LGBT+.
Durante la presentación del informe, el PNUD destacó que uno de los principales hallazgos es la brecha entre el reconocimiento legal de derechos y la realidad cotidiana que enfrenta esta población.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021 del INEGI, 40.7 por ciento de las personas LGBTIQ+ reportó haber experimentado depresión, frente al 27.8 por ciento de la población no perteneciente a este grupo.
Además, 28.7 por ciento manifestó haber tenido pensamientos o intentos de suicidio, una proporción que triplica la registrada en la población general. El organismo internacional recordó que la ENDISEG estima que en México viven cerca de cinco millones de personas mayores de 15 años que se identifican como parte de la población LGBTIQ+, lo que convierte al país en uno de los pocos de América Latina con información estadística representativa sobre este sector.
El representante residente adjunto del PNUD en México, Daniel Vargas, señaló que el índice busca servir como una herramienta para fortalecer las políticas públicas, mejorar la toma de decisiones y orientar la inversión pública hacia acciones que reduzcan las brechas de desigualdad.
Entre las principales recomendaciones del informe destacan fortalecer la generación de estadísticas oficiales, armonizar la legislación en materia de identidad de género y protección contra la discriminación, así como impulsar investigaciones y políticas públicas diferenciadas que atiendan las necesidades específicas de las distintas poblaciones que integran la diversidad sexual y de género.
El PNUD señaló que el objetivo del índice es que la medición se convierta en un instrumento para evaluar el avance de la inclusión en México y apoyar el diseño de políticas que garanticen igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas.

