Redacciòn
La Casa Blanca aclaró ayer los comentarios del presidente Donald Trump durante un mitin la noche del pasado lunes, cuando sugirió que si los iraníes “pueden borrar una ciudad” deberían atacar Los Ángeles o San Diego porque serían “un precio muy pequeño a pagar”, lo que fue rechazado por el gobernador de California, los alcaldes de ambas ciudades e incluso republicanos.
El equipo de comunicación del mandatario afirmó que “no insinuó que quisiera que Irán atacara ciudades estadunidenses”, sino que busca impedir que la república islámica “tenga la capacidad de hacerlo”.
El comentario surgió en el estilo divagante que utiliza el mandatario en los mítines de campaña, cuando habla durante largos periodos y sólo en ocasiones sigue un texto preparado en un teleprompter, indicó la agencia de noticias Ap.
Trump hablaba antier en un acto de campaña sobre la guerra y los altos precios de la gasolina resultantes de la misma, que se han convertido en un lastre de cara a las elecciones intermedias para los republicanos.
El director de comunicaciones de Trump, Steven Cheung, manifestó en redes sociales que los dichos del mandatario fueron malinterpretados y tergiversados.
“El escándalo mediático por los comentarios del presidente Trump no se basa en la realidad; se refería claramente a que las ciudades de Estados Unidos habrían estado amenazadas si no se hubiera detenido a un Irán nuclear. Estados Unidos es más seguro gracias al presidente”, se jactó el funcionario.
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, recordó en una publicación en su cuenta de X las medidas que el republicano ha tomado contra su estado al reaccionar a las palabras del mandatario.
“Tras enviar a la Guardia Nacional y a los Marines para ocupar California, Trump ahora dice que nuestros enemigos extranjeros deberían eliminar a Los Ángeles y San Diego. Está desquiciado y es peligroso”, aseveró el gobernante demócrata.
Añadió: “¿dónde demonios está el Congreso? Esto es peligroso. El momento de levantarse es ahora”.
El alcalde de San Diego, el demócrata Todd Gloria, reviró que su ciudad “no es un daño colateral prescindible ni un precio bajo a pagar” y advirtió al gobierno de Trump que “mantenga a nuestra ciudad fuera de su temeraria retórica bélica”.
La alcaldesa de Los Ángeles, la demócrata Karen Bass, alertó en un comunicado que los comentarios de Trump contra su ciudad “son peligrosos y podrían poner en riesgo nuestra seguridad”.
Uno de los republicanos que se presenta en una reñida contienda para un distrito californiano cerca de San Diego, Jim Desmond, se distanció de las palabras del jefe de la Casa Blanca.
“Estoy totalmente en desacuerdo con los comentarios del presidente . Estados Unidos debe plantar cara a Irán y defender nuestros intereses, pero la primera responsabilidad de nuestro comandante en jefe es proteger al pueblo estadunidense y a nuestra patria”, escribió en X.
El republicano agregó que “ninguna ciudad estadunidense es prescindible y ninguna familia nuestra debería ser tratada jamás como daño colateral”.
Pese a las airadas reacciones que provocaron las palabras de Trump, en un discurso pronunciado la mañana de ayer el republicano alardeó que su gobierno “sostiene al mundo entero sobre sus hombros”.
Más tarde, el vicepresidente estadunidense, JD Vance, reiteró que Teherán debe reducir “significativamente” su capacidad de enriquecimiento de uranio como parte de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra y recordó que eso “es un principio fundamental”.

