Redacción
Hasta la noche del jueves, las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) reportaron un balance de 452 casos confirmados de ébola.
Este incremento de nuevos contagios en las últimas 24 horas subraya la preocupación de los expertos por una “transmisión comunitaria rápida y continuada”. Actualmente, 258 personas permanecen bajo atención médica o aislamiento, mientras que ocho pacientes se han recuperado.
¿Dónde se concentra la epidemia y cuáles son las zonas de mayor riesgo?
El foco central del virus se mantiene en la provincia de Ituri, situada en la frontera con Uganda y Sudán del Sur, región que concentra 424 de los 452 casos reportados. La situación también afecta las provincias de Kivu del Norte, con 25 registros, y Kivu del Sur, con tres contagios confirmados.
El impacto ha trascendido las fronteras congoleñas, afectando a Uganda, donde se han detectado 19 contagios y dos fallecimientos. Debido a esto, el Gobierno ugandés decretó desde el 27 de mayo el cierre temporal de sus límites territoriales con República Democrática del Congo.
¿Qué se sabe sobre la cepa Bundibugyo y el peligro global?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote es causado por la cepa Bundibugyo, una variante del virus cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 y el 50 por ciento. Ante este escenario, la situación ha sido catalogada como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”.
Sin tratamiento específico: La OMS ha confirmado que no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento farmacológico específico para esta variante del virus.
Evaluación de riesgo: Aunque el riesgo sanitario se considera “alto” en el África subsahariana, el organismo internacional mantiene una evaluación de “bajo” a escala global.
Origen del virus: Se estima que la circulación del ébola comenzó en Ituri aproximadamente dos meses antes de la comunicación oficial.
¿Cómo se transmite y cuáles son los síntomas de esta enfermedad?
El virus del ébola es una patología grave que se propaga mediante el contacto directo con los fluidos corporales de personas o animales infectados. La enfermedad desencadena fiebre hemorrágica severa, presentando síntomas críticos que incluyen hemorragias internas, vómitos y diarrea constante.
Actualmente, las autoridades mantienen el rastreo de contactos, logrando identificar al 57.8 por ciento de las personas expuestas, en un esfuerzo por contener la propagación del brote.

