Redacción
La crisis de atención en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) volvió a quedar en evidencia. En esta ocasión en la clínica de Urgencias del IMSS de Carrillo, donde una familia vivió un calvario por la falta de lo más básico: gasas para una curación.
De acuerdo con el testimonio de un familiar, una paciente sufrió un corte profundo en un dedo. Ante la gravedad de la lesión, la trasladaron de inmediato a Urgencias del IMSS de Carrillo esperando una atención pronta. Sin embargo, lo que encontraron fue todo lo contrario.
Después de casi 3 horas de espera y le tocara turno, sin atención médica y con el sangrado, el personal les informó que no contaban con gasas para realizar la curación y que por ello sería enviada a Urgencias del IMSS de Zaragoza para que allá la atendieran.
Indignados, los familiares tuvieron que salir por su cuenta a una farmacia a comprar las gasas con su propio dinero para que finalmente pudieran curarla.
«Tuvimos que ir a una farmacia a comprar gasas para que la curaran y ahorita le van a limpiar la parte donde se cortó y posiblemente la vayan a coser», relataron.
El caso exhibe dos problemáticas que los derechohabientes denuncian de forma constante: el tiempo de espera inhumano en el área de urgencias y la carencia de insumos básicos en clínicas que deberían estar equipadas para emergencias.
Mientras el IMSS presume mejoras en su sistema de salud, en los hechos los pacientes tienen que llevar su propio material para ser atendidos.
Los familiares piden a la Delegación del IMSS en Querétaro una explicación y que se garantice el abasto de material de curación, pues hoy fue una herida en un dedo, pero mañana puede ser una vida la que esté en riesgo por no tener ni una gasa.
Este fue un caso de lo que viven otros pacientes que también acuden a solicitar servicio médico al IMSS.
*Información Quadratín Querétaro

