Redacción
Autoridades del municipio de Querétaro y del Gobierno federal avanzan en la definición del proyecto para la instalación de una rampa de frenado en la autopista México–Querétaro, específicamente en el tramo de acceso a la ciudad, con el objetivo de reforzar la seguridad vial en una de las zonas de mayor riesgo.
De acuerdo con información de la Secretaría de Obras Públicas municipales, el punto seleccionado se localiza en una gaza de la bajada de la Cuesta China, entre Bernardo Quintana y el acceso a la terminal de autobuses, en un área que corresponde a jurisdicción federal.
El proyecto ejecutivo se encuentra en desarrollo y se prevé que esté listo en aproximadamente un mes. La propuesta contempla la construcción de una rampa con una longitud cercana a los 150 metros, mientras que la inversión estimada se mantiene en análisis, con un rango preliminar de entre 30 y 40 millones de pesos.
Las autoridades aún determinan si la ejecución de la obra estará a cargo del municipio o del Gobierno federal. Una vez definida esta responsabilidad, se estima que el tiempo de construcción podría oscilar entre dos y tres meses.
Como parte del análisis técnico, se evaluaron otras posibles ubicaciones, entre ellas zonas cercanas al estadio Corregidora y la Mega Bandera; sin embargo, estas alternativas fueron descartadas debido a las condiciones de tránsito y los riesgos que implicaban para la operación vial.
De manera complementaria, se plantea que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes asuma el mantenimiento de este tramo carretero, mientras que el municipio reforzaría los operativos para el control de velocidad, con la finalidad de reducir accidentes en esta vialidad.

