Redacción
La administración de Delcy Rodríguez anunció un plan para entregar soluciones habitacionales antes de finalizar el presente año a las más de 17 mil personas afectadas por los recientes terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.
A pesar de la celeridad prometida por el Ministerio de Vivienda y Hábitat para la construcción de nuevos hogares en un plazo de seis meses, la realidad en el estado Vargas contradice las expectativas oficiales.
Actualmente, diversos refugios temporales continúan operativos en la entidad costera, albergando a familias que permanecen en condición de damnificadas desde la tragedia de 1999, así como por las contingencias climáticas registradas en 2010 y 2013.
La permanencia de ciudadanos en estructuras como el Centro de Adiestramiento Naval, el antiguo liceo Lorenzo González y el albergue Padre Machado evidencia una deuda habitacional que se ha prolongado por más de dos décadas.
En estos espacios, la rotación de familias es constante, pues, aunque algunos residentes son reubicados tras años de gestión, nuevos damnificados ocupan las vacantes, impidiendo que los recintos queden desocupados.

