Redacción
Con robots que parecen perros mecanizados y utilizando tecnología vanguardista, la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos investigó y analizó el túnel transfronterizo construido por el hombre que venía de México y que fue descubierto la madrugada del jueves por agentes del Equipo de Entrada a Espacios Confinados (CSET, por sus siglas en inglés) del Sector El Paso.
Se informó que, al operar con un conjunto de recursos tecnológicos e infraestructura, la Patrulla Fronteriza utiliza innovación actual y futura, incluidas capacidades autónomas, para detectar e identificar amenazas casi en tiempo real, manteniendo a su personal de primera línea más seguro, eficaz y siempre un paso adelante.
La tecnología moderna permite explotar datos recopilados por sensores, torres, drones, robots, instalaciones y otras fuentes, lo que informa las decisiones críticas en el campo y en la sede.
Trascendió que la construcción ilegal de túneles puede estar en aumento, ya que a los cárteles de la droga mexicanos les resulta cada vez más difícil utilizar métodos tradicionales para introducir drogas en los Estados Unidos.
El descubrimiento de este túnel en la región de Paso del Norte es una prueba de ello, pero también representó un gran logro para las agencias de seguridad, dijo Claudio Herrera Baeza, portavoz de la Patrulla Fronteriza del Sector El Paso.
“Este es un evento histórico para la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos aquí en El Paso, Texas, en colaboración con múltiples organismos federales, estatales y locales de Policía, incluido el Gobierno de México. Pudimos encontrar un túnel hecho a mano que conectaba Juárez con esta zona”.
El túnel mide aproximadamente seis pies (1.82 metros) de alto y cuatro pies (1.21 metros) de ancho. Estaba equipado con iluminación, un sistema de ventilación y reforzado con vigas de madera.
