Redacción
Olivia Trujillo Cortés, costurera mexicana con más de 40 años de trayectoria, es una de las principales responsables de confeccionar los atuendos y trajes sastre de la presidenta Claudia Sheinbaum desde su taller familiar en el sur de la Ciudad de México.
Claudia Sheinbaum ha atraído los reflectores no solo por hacer historia como la primera mujer presidenta de México, sino también por el estilo de sus atuendos, muchos de ellos confeccionados por Olivia Trujillo Cortés.
Olivia Trujillo, la costurera detrás de Claudia Sheinbaum
“No tengo un título como tal, porque no fui a ninguna universidad. A mí me enseñó la vida; me enseñó el gusto que tenía por realizar algo con un pedazo de tela”, contó Trujillo en entrevista con EFE.
“Ahora, mira, nada más le hago sus vestidos a la presidenta. Me gradué con honores”, afirmó mientras cosía un pantalón morado, uno de los colores más utilizados por la mandataria.
Olivia Trujillo, nacida en la capital mexicana en 1962, comenzó a descubrir su pasión por la costura cuando apenas tenía 12 años y utilizaba a escondidas la máquina de coser de su madre.
Cinco décadas después, su trabajo forma parte de algunos de los momentos más emblemáticos de la presidenta de México.
Desde un taller ubicado al fondo de su casa, la modista trabaja con la ayuda de su esposo, un exmilitar, y de su familia para transformar telas y bordados artesanales en prendas que han sido utilizadas en algunos de los momentos más importantes de Claudia Sheinbaum.
La costurera ha trabajado para la actual presidenta desde 2022, cuando todavía era jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Los atuendos más emblemáticos de la presidenta
Por las manos de Olivia Trujillo han pasado algunos de los diseños más importantes en la imagen pública y personal de Claudia Sheinbaum.
Entre ellos se encuentra el vestido que utilizó para su boda con Jesús María Tarriba, así como el atuendo morado con bordados indígenas que portó durante un encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington, en el marco del sorteo del Mundial de Norteamérica 2026.
Sin embargo, uno de los momentos que Trujillo recuerda con mayor emoción ocurrió el 1 de octubre de 2024, durante la toma de posesión presidencial.
Ese día, Claudia Sheinbaum hizo historia como la primera mujer presidenta de México y portó un vestido blanco roto confeccionado por Olivia Trujillo.
La prenda fue diseñada por Thelma Islas Lagunas y contó con más de 100 flores silvestres bordadas por la artesana oaxaqueña Claudia Vásquez Aquino.
“Cuando llegó el gran día y vi que sí se lo puso, sentí mucha felicidad, porque hay miles de personas que cosen y me tocó a mí darle forma”, recordó Trujillo.
La modista incluso conoció personalmente a la presidenta para tomarle las medidas del vestido.
Claudia Sheinbaum y el impulso a la moda artesanal mexicana
Para Olivia Trujillo, el vestido de la toma de posesión marcó un antes y un después no solo en el estilo de la mandataria, sino también en la forma en que se percibe la moda artesanal mexicana.
Antes de llegar a la Presidencia, Claudia Sheinbaum era identificada principalmente por sus trajes sastre y mascadas. Con el paso del tiempo, su imagen comenzó a incorporar prendas con bordados tradicionales y diseños elaborados por artesanos mexicanos.
Trujillo considera que esta decisión ha despertado un mayor interés por la alta costura mexicana y los bordados tradicionales dentro y fuera del país.
“Ella no necesita de diseñadores famosos, porque tiene en su país muchos mexicanos y mexicanas que nos dedicamos, algunos a bordar o, en mi caso, a costurear”, defendió.
La imagen de la presidenta incluso fue reconocida por The New York Times, que incluyó a la mandataria mexicana en una lista de personas destacadas por su estilo, al señalar que ha atraído la atención hacia la moda de comunidades indígenas al utilizar prendas bordadas.

