Redacción
La administración municipal de Pedro Escobedo, encabezada por el alcalde Beto Nava, ha sido objeto de fuertes críticas por su falta de acción frente a la creciente violencia y la venta clandestina de alcohol en diversas comunidades del municipio. A pesar de los continuos reportes sobre estos problemas, no fue sino hasta la intervención directa del secretario de Gobierno, Carlos Alberto Alcaraz Gutiérrez, que se ordenó un refuerzo de los operativos de seguridad en la región.
La falta de una respuesta oportuna por parte del gobierno local se vio reflejada en hechos trágicos como el altercado violento entre dos familias, que resultó en una víctima fatal. Este incidente subraya la ineficacia de las autoridades municipales para prevenir situaciones de riesgo, particularmente aquellas relacionadas con el consumo y comercialización ilegal de alcohol, cuyo vínculo con la violencia ya era evidente.
En respuesta a esta situación, y en cumplimiento con los reportes ciudadanos y las normativas de comercio y protección civil, el Gobierno Municipal de Pedro Escobedo implementó, durante el fin de semana, una serie de operativos estratégicos para erradicar la venta clandestina de alcohol en varios establecimientos del municipio.
Estos operativos forman parte de un esfuerzo más amplio de la administración local para frenar la ilegalidad en la venta de bebidas alcohólicas, alineándose con la estrategia impulsada por el Gobierno del Estado, que busca garantizar entornos seguros, ordenados y libres de prácticas ilícitas que afecten la paz social.
Durante los operativos realizados, se detectó la venta no autorizada de alcohol en comercios ubicados en las comunidades de San Fandila, Noria Nueva y La Venta.
En San Fandila, se identificó la comercialización de micheladas en un domicilio adyacente a una miscelánea que también vendía cerveza en envase cerrado. Dado que ambos negocios pertenecían al mismo propietario y no contaban con los permisos correspondientes, se procedió a la suspensión temporal de la miscelánea.
En Noria Nueva, un establecimiento fue clausurado preventivamente debido a que operaba sin la licencia de funcionamiento vigente, incumpliendo con la normativa municipal.
Finalmente, en La Venta, personal de la Dirección de Protección Civil Municipal detectó inconsistencias entre el giro comercial registrado del local y la actividad real de venta de alcohol. Como resultado, se iniciaron los procedimientos administrativos correspondientes.
Estos operativos no solo buscan aplicar la ley, sino prevenir riesgos para la salud y la seguridad pública, evitando escenarios que puedan fomentar la violencia y alterar la paz social en las comunidades. La venta clandestina de alcohol no solo infringe la normativa vigente, sino que también pone en riesgo la integridad de jóvenes, familias y consumidores, quienes en muchos casos desconocen las condiciones en las que se almacenan o procesan las bebidas alcohólicas.