Redacción
Al menos 57 altos funcionarios y embajadores designados en la administración del presidente Donald Trump en Estados Unidos poseen patrimonios individuales de 100 millones de dólares o más, lo que representa una concentración de riqueza sin precedentes que supera en más de 1,000 por ciento a gabinetes anteriores, según reveló un informe de la organización Public Citizen.
El reporte destaca un marcado contraste frente a periodos presidenciales recientes: tanto en las administraciones de George W. Bush como en la de Joe Biden se registraron cinco funcionarios en este rango patrimonial, mientras que en la de Barack Obama hubo tres. En el gabinete actual, cerca de un tercio de sus integrantes principales forma parte de esta escala económica, e incluye a ocho personas con activos superiores a los 1,000 millones de dólares.
La presencia de estos perfiles abarca la dirección de carteras clave de la política económica, social y regulatoria, tales como los departamentos de Comercio, Tesoro, Educación, Salud y Servicios Humanos, la Administración del Seguro Social, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y 17 representaciones diplomáticas en el exterior.
Asimismo, el informe documenta una estrecha relación con el financiamiento electoral: 30 de los 57 altos cargos aportaron en conjunto más de 65 millones de dólares a comités de campaña y estructuras políticas vinculadas a Donald Trump durante el ciclo de 2024. Esta dinámica, sumada a recientes sondeos que reflejan el rechazo ciudadano al uso de cargos públicos para beneficios personales o corporativos, reaviva el debate ético sobre los posibles conflictos de interés en la toma de decisiones estatales.

