Redacción
En un giro dramático, Ismael ‘El Mayo’ Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable este lunes 25 de agosto de 2025 en un tribunal federal de Brooklyn (Nueva York) por cargos de narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas.
Tras admitir su responsabilidad en crímenes que incluyen el tráfico de toneladas de drogas y la corrupción de funcionarios, Zambada, de 75 años, envió un mensaje inédito: pidió el fin de la violencia que azota a Sinaloa, donde facciones de su hijo y los hijos de “El Chapo” libran una guerra por el control del cártel.
La declaración de culpabilidad y el llamado a la paz
A través de su abogado, Frank Pérez, Zambada hizo un “llamado a la población de Sinaloa para que mantenga la calma, actúe con moderación y evite la violencia”. Pérez destacó que su cliente considera que “su comunidad debe mirar hacia la paz y la estabilidad para el futuro del estado”.
Este mensaje se produce en un contexto crítico: desde la captura de Zambada en julio de 2024, Sinaloa ha vivido una espiral de violencia con enfrentamientos entre “Los Mayitos” (liderados por su hijo, Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”) y “Los Chapitos” (comandados por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán, hijos de “El Chapo”). Zambada afirmó: “El derramamiento de sangre no sirve para nada, solo profundiza las heridas y prolonga el sufrimiento”.
La guerra en Sinaloa y la captura de Zambada
La violencia en Sinaloa estalló tras la entrega de Zambada a las autoridades estadounidenses en julio de 2024. Según su versión, fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, quien lo llevó en avión a Santa Teresa (Nuevo México) para entregarlo a EU.
Este evento desencadenó una lucha por el poder que ha dejado centenares de muertos y desaparecidos, con estimaciones de hasta 2,000 víctimas mortales. La población civil ha sufrido consecuencias devastadoras: cierres de escuelas, negocios clausurados y un régimen de terror que paraliza la vida diaria.
‘El Mayo’: Implicaciones judiciales y cooperación con EU
Zambada enfrenta una sentencia programada para el 13 de enero de 2026, donde probablemente recibirá cadena perpetua, aunque con posibles beneficios por cooperación.
Los fiscales federales descartaron la pena de muerte semanas atrás, allanando el camino para su declaración de culpabilidad. Se espera que Zambada proporcione información sensible sobre el cártel a cambio de condiciones carcelarias menos severas. Este caso sigue la estela de otros líderes del narcotráfico, como “El Chapo” (condenado a cadena perpetua en 2019) y su hijo Ovidio Guzmán López, quien se declaró culpable en julio de 2025.
La declaración de Zambada marca un punto de inflexión para el Cártel de Sinaloa, que autoridades estadounidenses consideran “decapitado” tras la condena de sus líderes históricos. Sin embargo, la guerra interna continúa, y la paz en Sinaloa depende de que las facciones enfrentadas acaten el llamado de Zambada. Mientras tanto, su hijo y los Chapitos mantienen una pugna que podría redefinir el mapa del narcotráfico en México.
El llamado a la paz de ‘El Mayo’ Zambada desde una prisión estadounidense resuena como un último intento por mitigar el caos que él ayudó a crear. Su declaración de culpabilidad no solo cierra un capítulo en la historia del narcotráfico, sino que abre incógnitas sobre el futuro de Sinaloa. La comunidad internacional observa si su mensaje logrará calmar la violencia o si, por el contrario, la guerra por el control del cártel se intensificará.