Redacción
Miles de personas se congregaron este sábado por la noche en Tel Aviv y en diversas ciudades de Israel, convocando nuevas protestas semanales para exigir al gobierno de Benjamin Netanyahu un acuerdo con el grupo terrorista palestino Hamas que permita la liberación de rehenes y un cese del fuego en la Franja de Gaza, según informaron los organizadores de las movilizaciones. Y, de forma paralela, miles más participaron en una manifestación judío-árabe contra la guerra.
Las movilizaciones ocurrieron después de que el primer ministro Netanyahu anunciara el jueves la instrucción de negociar la liberación de los 50 rehenes aún en manos de facciones armadas en Gaza, al tiempo que avanzaba en la aprobación de una ofensiva militar para tomar Ciudad de Gaza.
De acuerdo con fuentes oficiales, Hamas confirmó la semana pasada su aceptación a una propuesta para liberar a 10 rehenes vivos y entregar los cuerpos de 18 fallecidos durante un alto el fuego de 60 días en Gaza. La iniciativa contempla también la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos. En ese lapso de tregua, ambas partes deberían negociar la liberación de todos los rehenes restantes y la conclusión definitiva del conflicto.
No obstante, Netanyahu ha reiterado que solo aceptará un acuerdo global y definitivo, que implique no solo la liberación sino también el desarme de Hamas, la desmilitarización total de Gaza y la transferencia de su gobierno a una entidad distinta a Hamas o la Autoridad Nacional Palestina.
En la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv, Liran Berman, hermano de Gali y Ziv Berman —secuestrados en el Kibutz Kfar Aza el 7 de octubre de 2023—, señaló su escepticismo sobre la disposición real de Netanyahu para alcanzar un acuerdo. “Habla de negociaciones, pero en la práctica los está sacrificando”, afirmó Berman, agregando que mientras no se envía un equipo negociador, sí se aprueba una nueva operación militar.
Berman recordó que esta semana se cumplió un año desde que seis rehenes, entre ellos Hersh Goldberg-Polin y Eden Yerushalmi, murieron en un túnel bajo Rafah mientras el ejército israelí avanzaba en la zona. “Fueron asesinados tras promesas de que solo entrando en Rafah serían liberados”, manifestó. También mencionó otros seis rehenes cuyos cuerpos fueron recuperados en agosto de 2024, abatidos tras un ataque israelí a la infraestructura cercana al túnel donde permanecían cautivos.
“Y no olvidamos a Yossi Sharabi, Itay Svirksy, Noa Marciano, y a los 42 rehenes que entraron en Gaza caminando y salieron muertos. Se los podía haber salvado”, insistió Berman, pidiendo al primer ministro aceptar la oferta planteada y advirtiendo: “La expansión de los combates solo incrementa el riesgo para ellos y para todos los cautivos. Esta puede ser la última oportunidad de salvar vidas”.
Otra manifestante, Roni Adar, cuya hermano Tamir Adar murió confrontando a Hamas el 7 de octubre y cuyo cuerpo fue llevado a Gaza, preguntó: “¿En qué mundo una hermana debe rogar dos años para poder visitar la tumba de su hermano mayor?”. Aseguró que Tamir merece regresar “porque, ante todo, era un ser humano amante de la vida”.