Redacción
Foto| Germán Canseco
La diputada federal de Morena, Patricia Armendáriz Guerra ofreció hoy una disculpa por su “forma inapropiada” a la que se dirigió hacia el líder indígena lacandón Bernardo Chankin en agosto del año pasado, tras una reunión donde les había solicitado que le presentaran proyectos ecoturísticos para sus comunidades.
“En primer lugar, quiero reiterar públicamente una sincera disculpa a la comunidad de Chiapas y a la ciudadanía en general por la forma inapropiada en la que me dirigí a Bernardo Chankin, líder indígena lacandón en agosto del año pasado. Quienes me conocen saben que cuando me apasiona puedo hablar de esta forma, no sólo con la población indígena sino en otros foros públicos; estoy consciente de que es un rasgo de personalidad que debo seguir trabajando a diario. El trato que les dí es inaceptable”, dijo.
“Lo que ustedes escucharon en el audio difundido en redes sociales es en definitiva, un grito de dolor en contra del paternalismo que impera en Chiapas, y apelo a que pongamos el foco en el problema de fondo”, indicó la legisladora de Morena.
Agregó que la población indígena en Chiapas ha vivido históricamente bajo un sistema en el que es costumbre recibir dádivas de líderes políticos locales, lo que les quita autonomía, independencia, libertad, y en muchas ocasiones conduce a la manipulación política.
Según la legisladora tiene orígenes rurales y que ha estado expuesta a la pobreza, y es por eso que desde muy joven ha contribuido desde distintos frentes a solucionar esta disyuntiva.
Señala en su carta que vivió con población indígena en Tenejapa haciendo mi tesis de licenciatura, que su primer trabajo fue en la sierra de Zacapoaxtla encuestando a pobladores indígenas sobre su situación de pobreza. Además, que estuvo a cargo del Programa de Desarrollo de los Altos de Chiapas, (PRODESCH) donde formó a los floricultores más importantes del sureste.
Que también hizo su tesis doctoral sobre empleo indígena e informal, que ha apoyado, subsidiado y dirigido la Asociación Cultural Na Bolom cuyo objetivo es preservar la selva y apoyar las necesidades de salud urgentes de los lacandones.