Redacción
En el marco del 75 aniversario de la Escuela de Bachilleres (EB) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) se celebró la ceremonia de premiación del XLI Concurso y Exposición Colectiva de Altares y Ofrendas; el VI Concurso de Catrín y Catrina; así como el XXXIX Concurso de Calaveras Literarias, que tuvieron como sede la Alameda Hidalgo de la capital queretana como parte de la región Metropolitana.
En este acto, el director de la EB, Mtro. Anghellus Medina López, reconoció el trabajo y esfuerzo de las y los estudiantes de los diferentes planteles no solo de Querétaro, sino de otros municipios en donde tiene presencia la preparatoria UAQ, que durante la última semana demostraron su inventiva en Huimilpan, Jalpan de Serra y San Juan del Río. En este sentido, afirmó que resulta valioso que mediante estas actividades se arraiguen y mantengan vivas las tradiciones.
En esta edición, el primer lugar en la categoría Altares Tradicionales el ganador fue el grupo 4 de 1° semestre del plantel Bicentenario; en la de Ofrenda, lo obtuvo el grupo 1 de 5° semestre del plantel Amazcala. Por lo que respecta a Catrín, el triunfador fue Guadalupe Kevin Luna Rangel, del plantel Sur y en Catrina, el reconocimiento fue para Samantha Maya Sandoval, del plantel Norte. Finalmente, el sitio de honor en cuanto a la Calavera Literaria lo ganó Emily Ximena Barrios Reyes, del plantel Sur.
A lo largo de los años, estos certámenes han mostrado el talento de las y los alumnos de educación media superior de los distintos planteles enclavados en la Sierra Gorda, el Semidesierto, el Centro-Sur y la Zona Metropolitana de Querétaro, promoviendo la pertenencia y el valor de estas expresiones culturales a través de la investigación, la labor de equipo, la planeación de proyectos y el asesoramiento del claustro de docentes que guiaron a las y los participantes.
Los criterios de evaluación de los altares y las ofrendas consistieron en que las piezas se apegaran a la tradición, el desempeño en el proceso de realización, y la estética y montaje de los elementos. Por otro lado, con catrines y catrinas se calificó la temática, la originalidad, el diseño y la actitud del personaje. Asimismo, para las calaveras literarias se buscó que estuvieran centradas en una persona viva, tuvieran sátira, buena redacción, versos octosílabos, ritmo y rima, entre otros.

