Redacción
Asesinatos de manifestantes y transeúntes, desapariciones forzadas de miembros de la oposición y ciudadanos extranjeros, detenciones y procesos penales arbitrarios contra adolescentes y otras personas, así como torturas y malos tratos a personas detenidas desde las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 en Venezuela, fueron corroborados por Human Rights Watch (HRW).
Esto, tras entrevistar a 101 personas, entre ellas víctimas, familiares, testigos, defensores de derechos humanos, periodistas y otras fuentes locales entre julio de 2024 y abril de 2025. También se analizaron 76 videos, 17 fotografías, certificados de defunción, órdenes de aprehensión y otros documentos judiciales vinculados a la represión poselectoral, entregados directamente a los investigadores o difundidos en redes sociales.
En 104 páginas, el informe “Castigados por buscar un cambio: Asesinatos, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias tras las elecciones de 2024 en Venezuela” documenta violaciones de derechos humanos cometidas contra la oposición, críticos e inconformes, tanto durante las protestas como en los meses posteriores. Estos abusos fueron perpetrados por autoridades venezolanas, con el respaldo de grupos armados simpatizantes del gobierno, conocidos como “colectivos”.
“El gobierno venezolano ha asesinado, torturado, detenido y hecho desaparecer a personas que apostaron por la democracia en Venezuela”, afirmó Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch. “La comunidad internacional debería reafirmar su compromiso con la democracia y los derechos humanos en Venezuela y presionar para que el gobierno de Nicolás Maduro rinda cuentas por las atrocidades que ha cometido”, enfatizó.
Tras las elecciones, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que Nicolás Maduro había sido reelegido presidente. Sin embargo, observadores electorales internacionales, especialmente el panel de expertos de Naciones Unidas y el Centro Carter, plantearon serias dudas sobre la legitimidad de los resultados. El Centro Carter concluyó que las actas de escrutinio recopiladas por la oposición indicaban, con alta probabilidad, que el candidato opositor Edmundo González había ganado por un margen significativo.
Veinticuatro manifestantes y transeúntes fueron asesinados durante las protestas que estallaron en todo el país inmediatamente después de las elecciones. “La evidencia recopilada por Human Rights Watch indica que las fuerzas de seguridad venezolanas serían responsables de algunos de estos asesinatos. En otros casos, los responsables habrían sido los ‘colectivos’”, indica el informe. Inicialmente, las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos y realizaron detenciones durante las protestas, seguidas de ataques o actos de intimidación por parte de los colectivos contra manifestantes. Desde las elecciones, más de 2.000 personas han sido detenidas por protestar, criticar al gobierno o apoyar a la oposición. Cientos han sido acusadas de delitos como “incitación al odio” y “terrorismo”, los cuales conllevan penas de hasta 30 años de prisión.

