Redacción
La sorpresiva renuncia de la magistrada Lorena Josefina Pérez Romo del Órgano de Administración Judicial (OAJ) del Poder Judicial de la Federación (PJF) causó el cese inmediato de más de 60 trabajadores que se encontraban adscritos a su ponencia en cuyas oficinas fueron colocados sellos de seguridad como si se tratara de una escena del crimen.
Proceso informó el 6 de enero último que la magistrada renunció al OAJ sin que hasta el momento hayan sido dadas a conocer las razones de su salida, ocurrida apenas a cuatro meses de su designación como integrante de dicho cuerpo colegiado que sustituyó al Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
La última vez que la magistrada Pérez Romo se presentó a trabajar en su oficina en el OAJ, en avenida Revolución 1508 al sur de la Ciudad de México, fue el 15 de diciembre de 2025, justo antes de que se iniciara el periodo vacacional del PJF.
Pérez Romo encabezaba la Comisión de Carrera Judicial y Especialización del OAJ, integrada por Catalina Ramírez Hernández y Surit Berenice Romero Domínguez.
Esta casa editorial confirmó que tres días antes, el viernes 12 de diciembre, la magistrada realizó un convivio con toda su ponencia con motivo de las fiestas navideñas en el que dirigió un mensaje de continuidad a sus colaboradores en el que les dijo que para 2026 tendrían mucho trabajo y pidió poner toda su profesionalidad y empeño para cumplir la encomienda.
Es decir, para ese momento la renuncia no estaba en sus planes.
Sin embargo, desde el 2 de enero, fecha en la que el PJF reanudó labores, la magistrada ya no se presentó a trabajar ni a la sesión solemne de inauguración del periodo ordinario de sesiones del OAJ.
Muy pocos sabían que Pérez Romo ya había presentado su renuncia ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), órgano que la designó directamente para formar parte del nuevo OAJ.
La mayoría de sus colaboradores regresaron a trabajar con buena actitud y ganas de reinventar procesos que funcionaban en el extinto CJF, pero no en el OAJ.
La mañana del 6 de enero dos abogadas integrantes del Jurídico del OAJ se presentaron en la ponencia de Lorena Josefina Pérez Romo con un aviso de rescisión de contrato de los más de 60 colaboradores de la magistrada.
Así fue como toda la ponencia se enteró de la salida de su jefa.
Debido a que todo fue de manera inmediata, el Jurídico no designó funcionarios que se encargaran de resguardar las computadoras y demás mobiliario de la ponencia.
Por ello, las oficinas del piso 11 y el 6, que conformaban la ponencia, fueron cerradas con sellos de seguridad con logos del PJF.
Los empleados cesados acudieron al área de Recursos Humanos del PJF para concluir los trámites de baja, pero al llegar a las oficinas de Picacho-Ajusco recibieron la noticia de que ahí no tenían conocimiento de su cese y oficialmente nadie se ha acercado con ellos para indicarles los trámites a seguir para que les den la baja oficial.
Fuentes federales comentaron a Proceso que algunos de los colaboradores de la magistrada Pérez Romo tenían base en otras áreas del PJF y que, aunque regresaron a sus lugares de base, no pueden hacer ningún movimiento hasta que su baja del OAJ aparezca en el sistema interno del Poder Judicial.
Algunos de ellos han recibido información de que las bajas pueden tardar más de un mes y sin la hoja de baja, aquellos que no tienen base y deben salir definitivamente del PJF, no pueden cobrar el seguro de retiro que se conforma de lo que quincenalmente ahorraron los trabajadores.
Es decir, ni siquiera pueden tener acceso a su propio dinero ahorrado.
A la fecha nadie sabe dónde está la magistrada Pérez Romo y en el OAJ no han recibido su escrito de renuncia debido a que lo presentó ante la SCJN.
Sin embargo, ninguno de los dos organismos se ha pronunciado pública y oficialmente sobre las causas de la renuncia de la magistrada y el estatus del personal de su ponencia.
Proceso consultó al OAJ en dos ocasiones sobre la renuncia de la magistrada pero se indicó que hasta el momento no hay pronunciamiento oficial debido a que no ha sido notificado formalmente de la misma.

