Redacción
La contienda por la dirección de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) tiene entre sus principales aspirantes a la mexicana Gabriela Ramos Patiño. Junto con el egipcio Khaled Ahmed El-Enany Ali Ezz y el congoleño Firmin Edouard Matoko, busca suceder a la francesa Audrey Azoulay, cuyo mandato finaliza en noviembre de este año.
Recordemos que la UNESCO es un organismo que promueve la paz y la seguridad a través de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación.
¿Quién es la mexicana candidata que podría dirigir la Unesco?
Originaria de Michoacán y nacida en 1964, Gabriela Ramos es economista y diplomática con una destacada carrera de más de 30 años en organismos internacionales. Ha trabajaduneo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y en el G20, desempeñando un papel clave en la formulación de políticas públicas globales.
Desde 2020, ocupa el cargo de subdirectora general de Ciencias Sociales y Humanas de la Unesco, donde ha impulsado iniciativas en temas cruciales como la Inteligencia Artificial (IA) y la igualdad de género.
Visión para la Unesco
En su postulación, Ramos plantea fortalecer a la Unesco a través de un enfoque más inclusivo e innovador. Su propuesta surge en un contexto global desafiante, caracterizado por la pérdida de confianza en el multilateralismo y un aumento en la polarización política.
“La solidaridad está en declive y la cooperación para el desarrollo se ve afectada, mientras el gasto en defensa crece”, advierte Ramos, enfatizando la urgencia de retomar compromisos internacionales para combatir la desigualdad y los desafíos climáticos.
¿Cómo se sabrán los resultados?
A partir de este mes de abril comenzará el proceso de audiciones públicas y, en octubre, los miembros del Consejo Ejecutivo -que es el órgano principal de toma de decisiones para el funcionamiento de la Unesco, formado por 58 miembros que los Estados miembros eligen cada cuatro años- elegirán al nuevo director mediante voto secreto.
El triunfador de esa elección será entonces propuesto a la Conferencia General, donde están representados todos los Estados miembros, y su designación tendrá lugar en noviembre, en una reunión de ese organismo que se celebrará en Samarcanda (Uzbekistán).
El proceso de selección del próximo líder de la Unesco representa un reto en el actual panorama mundial. Gabriela Ramos destaca la importancia de cerrar las brechas de desigualdad para fortalecer la democracia y la cohesión social, una misión que, de ser elegida, marcaría su gestión al frente del organismo.