Redacción
Este viernes, el papa Francisco pidió reflexionar sobre la natalidad y el apoyo a la familia alrededor del mundo a tal punto de declarar que “no faltan perros y gatos”, sino “hijos”.
En su participación en los “Estados Generales de la Natalidad”, instó a una “mayor implicación de los Gobiernos” en el fomento de los nacimientos, enfatizando la necesidad de decisiones “serias”, “valientes” y “eficaces” para contrarrestar la disminución de bebés, ya que, según él, “sin hijos no hay esperanza de futuro”.
Este evento fue celebrado en Roma y reunió a políticos y figuras destacadas para discutir sobre este tema tan relevante en la sociedad contemporánea.
El sumo pontífice expresó su preocupación por el declive demográfico que enfrenta Italia y gran parte de Europa, señalando que la baja tasa de natalidad está generando una población envejecida y desmotivada, lo que afecta el futuro de la sociedad.
Enfatizó que, si bien en el pasado se temía que el aumento de la población trajera consigo problemas económicos y ambientales, tales teorías son obsoletas en la actualidad y el verdadero desafío radica en combatir el egoísmo y la falta de valores que impiden el florecimiento de la vida familiar.
“El número de nacimientos es el primer indicador de la esperanza de un pueblo. Sin niños y jóvenes, un país pierde su deseo de futuro. En Italia, por ejemplo, la edad media es actualmente de 47 años”, mencionó el papa Francisco. “No faltan perros y gatos, faltan hijos”.
El líder religioso resaltó la importancia de los niños como símbolo de esperanza y vitalidad para una nación, y lamentó la realidad de que, en muchas ocasiones, las prioridades sociales y económicas están desviadas hacia intereses menos loables.
En este sentido, propuso la implementación de políticas que apoyen a las familias, facilitando la conciliación entre el trabajo y la crianza, así como brindando oportunidades laborales estables y accesibles para los jóvenes.
Además, hizo un llamado a promover una cultura de generosidad y solidaridad intergeneracional, en la que se reconozca el sacrificio de padres y abuelos como un pilar fundamental para la construcción de una sociedad sólida y fuerte.
En este sentido, subrayó la importancia de valorar y agradecer el trabajo y el legado de las generaciones anteriores, cuyo esfuerzo y dedicación sientan las bases para el futuro de la sociedad.
El mensaje del papa Francisco es claro: es necesario un compromiso renovado de los Gobiernos y de toda la sociedad para proteger y promover la familia como el núcleo fundamental de la sociedad, asegurando así un futuro próspero y esperanzador para las generaciones venideras. De esta forma, pide priorizar a los hijos sobre los perros y gatos.
*Con información de EFE
