Redacción
El crecimiento de los fraudes impulsados por inteligencia artificial encendió alertas en México, donde este tipo de delitos aumentó 218 por ciento, colocando al país entre los más afectados a nivel mundial y en el segundo lugar en América Latina.
La expansión ocurre en paralelo con la digitalización financiera. Actualmente, ocho de cada diez mexicanos utilizan al menos un producto financiero formal, principalmente ahorro, crédito y seguros. Este avance ha ampliado el acceso a servicios, pero también la exposición a esquemas de suplantación cada vez más sofisticados.
Tecnologías como la clonación de voz y los deepfakes permiten replicar identidades y manipular información en segundos, aprovechando la confianza e inmediatez de las plataformas digitales.

