Redacción
Tras meses de defensa mediática, los conductores del programa De Primera Mano (DPM) han decidido “echarse para atrás” y retirar su apoyo a la viuda de Julián Figueroa, lanzando una bomba que la deja en la peor posición posible.
Gustavo Adolfo Infante explota contra Imelda Tuñón tras acusarlo de fabricar audio donde reveló abuso a Julián
El escándalo alcanzó un punto de no retorno cuando Imelda lanzó una acusación incendiaria: culpó directamente a Marco Chacón de la muerte de Julián, asegurando que un implante de naltrexona fue el responsable de su partida.
Sin embargo, la verdad salió a la luz de la forma más cruel. En plena transmisión, Gustavo Adolfo Infante la desmintió y la hundió al revelar un secreto de camerino: ¡Él mismo fue quien le recomendó el implante!. Infante confesó que, tras una charla privada donde Imelda le confió que Julián “estaba mal”, él la puso en contacto con la clínica “Libérate Laguna”.
Pero la humillación para la exnuera de Maribel Guardia no terminó ahí. Sus antiguos aliados ahora la tachan de incongruente y mentirosa. El conductor Lalo Carrillo no se tentó el corazón al señalar que Imelda miente al decir que “tendría esposo” si no fuera por el implante, cuando ella misma había confesado anteriormente que vivía una relación de abuso físico.
Ante el linchamiento público, Infante le dio un “balazo en el pie” a la joven, exigiéndole que guarde silencio para no seguir destrozando la imagen del fallecido y dañando la salud mental de su propio hijo, quien es menor de edad. En este juego de soberbia y declaraciones innecesarias, los conductores de DPM han dejado claro que ya no meterán las manos al fuego por ella.

