Waldo Maya (Diario de Querétaro)
El señor Leonardo Ávalos y su esposa utilizaron sus ahorros y vendieron su último vehículo para poder adquirir una camioneta de modelo reciente, pero fueron parte de la estadística de las más de 100 víctimas de fraude por una de las diversas empresas de financiamiento automotriz en la capital queretana que los llevó a perder más de 40 mil pesos, tanto por el enganche de un vehículo que nunca les entregaron y los gastos para los procedimientos legales que les han hecho pasar una pesadilla para buscar justicia y también su dinero.
“Yo contacté a esta financiera a través de redes sociales, yo acudí con ellos a una de sus sucursales en Bernardo Quintana, me mostraron uno de sus catálogos, un catálogo muy grande de coches y una forma de crédito, entonces de entrada ellos pedían 20 mil pesos de enganche, me hicieron una cotización y yo les di 40 mil para que bajara la mensualidad, sí bajó pero durante la gestión todo fue muy enredoso, llegada la fecha de entrega del coche tuvieron irregularidades y no me entregaron el coche”, señaló el señor Leonardo.
A partir de ahí comenzaron a vivir una pesadilla, puesto que después de entregar los 40 mil pesos de enganche, el personal encargado de dicha financiera automotriz trató de engañar al señor Leonardo y su esposa, al señalarles que sus referencias eran improcedentes, además que no tenían garantía para poder autorizar el crédito, que de querer continuar con la compra tendrían que pagar de contado el valor total del auto o de lo contrario como penalización el enganche no sería regresado.
“Me dijeron que quedaba suspendido el trámite, que tenía que soltar 145 mil pesos para soltarme el coche, ahí empezó el problema, puse mi queja en Profeco y solo me estaban ofreciendo 12 mil pesos de reparación, luego denuncié en la Fiscalía y según llegaron a un acuerdo y me ofrecieron 20 mil, no los acepté y tuvimos que irnos a juicio”, puntualizó el señor Ávalos.
Después de la queja en Profeco y la denuncia formal ante la Fiscalía, el señor Leonardo se ha visto estancado, puesto que tenía que iniciar un juicio civil, en el que tenía que desembolsar más dinero a un abogado para poder lograr un acuerdo y tener de vuelta sus más de 40 mil pesos, pero los procedimientos legales se han visto pausados y con gran afectación a su economía, esperando a que los procesos burocráticos avancen poco a poco con la incertidumbre de que en realidad no vuelvan a tener el total de su capital tras estos engaños, mientras que la empresa en cuestión continúa operando de manera normal a pesar de haber sido cateada y suspendida tan solo por algunos meses.

