Redacción
La víspera de que se inicie en el Senado la discusión de la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas, la oposición pidió que se modifique la iniciativa para que incluya dos días de descanso a la semana y un programa de apoyo a las pequeñas y medianas empresas para facilitar la transición.
Morena defendió la propuesta presidencial en sus términos al destacar que fue resultado de consultas con centrales obreras, empresas, académicos e instituciones educativas, entre otros actores.
Ignacio Mier, coordinador de los senadores guindas y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), planteó que se trata de un hecho histórico, pues desde 1974 no se ha tocado este punto.
Reiteró que la disminución de la jornada será gradual, no implicará una reducción del salario ni afectará a la planta productiva.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, adelantó que su fracción no avalará la propuesta tal como se encuen-tra, pues “no se vale que nos den gato por liebre. El objetivo de las 40 horas es que tengan dos días de descanso las y los trabajadores de este país. Si no es así, pues será una reforma incompleta; nos parece una tomadura de pelo”.
Ricardo Anaya, coordinador parlamentario de Acción Nacional, también cuestionó que no se incluyan los dos días de asueto obligatorio y que se incrementen las horas extra, de nueve a 12. Que “no hagan la trampa de aumentar las horas extras al mismo tiempo que disminuyen la jornada, porque eso es una tomadura de pelo en perjuicio de los trabajadores”.
Asimismo, Manuel Añorve, del PRI, dijo que su partido está a favor de los dos días de descanso y jornadas de 40 horas.

