Redacción
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25 de noviembre), la ONU alerta sobre el rápido crecimiento de la violencia digital contra mujeres y niñas en toda su diversidad, un fenómeno que se expande en todo el mundo y que limita derechos, profundiza desigualdades y restringe la participación pública.
A través de un comunicado, advierte que este tipo de agresiones se intensifica por el uso malicioso de tecnologías, la débil regulación de plataformas y la presencia de discursos misóginos en entornos digitales. Cada 25 de noviembre inicia la campaña global de los 16 Días de Activismo, que culmina el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.
Desde su creación, esta movilización ha unido a gobiernos, sociedad civil, juventudes, empresas, medios de comunicación y al Sistema de las Naciones Unidas con un propósito común: poner fin a la violencia contra mujeres y niñas. En 2025, la campaña ÚNETE centra su atención en una de las formas de violencia de género que más rápido crece: la violencia digital contra mujeres y niñas.
Esta campaña se da en el contexto del 30º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el acuerdo global más ambicioso en materia de derechos de las mujeres. Bajo el lema “ÚNETE para poner fin a la violencia digital contra todas las mujeres y niñas”, la ONU subraya que la igualdad sustantiva exige también entornos digitales seguros, libres de agresiones y discriminación.
Un fenómeno en expansión
La violencia digital comprende ciberacoso, amenazas, discurso de odio, difusión no consentida de material o contenido de carácter sexual, vigilancia, campañas de desprestigio y la creación de imágenes o videos sexualizados de mujeres generados con inteligencia artificial sin su consentimiento (un ejemplo de deepfakes), redes misóginas, entre otras.
Estas agresiones reproducen patrones de poder y control presentes en la violencia que ocurre fuera de línea, pero ampliados por el alcance y la velocidad de las plataformas tecnológicas.
A pesar de la falta de información comparable a nivel global, los datos del Informe del Secretario General de 2024 sobre la violencia contra las mujeres y las niñas facilitada por la tecnología muestran un panorama crítico: 9 de cada 10 usuarias han presenciado ataques en línea hacia otras mujeres. 70% de quienes han sufrido violencia digital han enfrentado ciberacoso reiterado. 95% de los deepfakes sexuales en internet representan a mujeres.
En América Latina, 9 de cada 10 mujeres han experimentado alguna forma de violencia facilitada por la tecnología (UNFPA, 2021). En México, de acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA, 2024) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): 10.6 millones de mujeres han sido víctimas de violencia digital, una de cada 5 mujeres.
Las mujeres reciben el doble de insinuaciones o propuestas sexuales no solicitadas que los hombres. Quienes pudieron identificar a sus agresores señalan que el 87% provino sólo de hombres.
Las mujeres entre 20 y 29 años concentran la mayor prevalencia (3 de cada 10). La violencia digital empieza desde edades tempranas: más de la mitad de las niñas y adolescentes que usan internet ha vivido violencia en línea y muchas reportan su primera experiencia de acoso en redes sociales entre los 14 y los 16 años.
En situaciones de violencia de pareja, las agresiones pueden trasladarse a lo digital mediante monitoreo, acecho o difusión de contenido íntimo sin consentimiento. Estas violencias no se quedan en internet: afectan su bienestar, impactan en la salud mental, generan aislamiento, inhiben la libertad de expresión y la participación pública, y pueden estar vinculadas a formas graves de violencia fuera del ámbito digital, incluidos los feminicidios.

