Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este lunes que su administración ha iniciado contactos directos con el gobierno de Cuba. Según las declaraciones del mandatario, el secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra liderando estas conversaciones con el objetivo de alcanzar un “acuerdo” que aborde la crítica situación que atraviesa la isla caribeña.
Marco Rubio lidera los acercamientos diplomáticos
Durante una charla con periodistas a bordo del avión presidencial, Trump subrayó la urgencia de estas negociaciones debido a la gravedad de la crisis actual. “Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo, porque es… realmente una amenaza humanitaria”, afirmó el mandatario.
El presidente calificó a la nación como un “Estado fallido” y describió un panorama desolador en los aeropuertos, señalando que la falta de combustible mantiene a los aviones varados en las pistas. Trump expresó su interés en el bienestar de la comunidad cubano-estadounidense, asegurando que se “alegrarán cuando puedan volver” y reunirse con sus familias tras décadas de lo que calificó como malos tratos por parte de las autoridades en Cuba.
Presión económica y sanciones petroleras
A pesar de la apertura al diálogo, la postura de la Casa Blanca se mantiene firme respecto al bloqueo de recursos. Trump defendió la política de “cero flujo” de petróleo y dinero hacia la isla, respaldando las sanciones impuestas a terceros países que intenten suministrar hidrocarburos a La Habana.
Esta estrategia de presión busca asfixiar la economía del régimen para forzar un cambio, especialmente en un contexto donde el país enfrenta:
- Una profunda crisis energética desde mediados de 2024.
- Dificultades extremas de acceso a divisas.
- El reciente corte del suministro de petróleo venezolano ordenado por Washington.
¿Es posible una opción militar en la isla?
Al ser cuestionado sobre si se plantea una operación militar similar a la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente evitó dar detalles específicos, aunque dejó clara su postura sobre la capacidad operativa de EE.UU. en la región.
“No sería una operación muy dura”, opinó Trump, aunque inmediatamente matizó diciendo que “no cree que eso sea necesario” en este momento para lograr sus objetivos en Cuba.
La situación en el Caribe permanece en un punto de máxima tensión mientras el mundo observa si Marco Rubio logra consolidar este posible acuerdo con Cuba.
Con información de EFE

