Redacción
El Zoológico de León, en Guanajuato, fue cerrado de manera temporal por orden de un juez federal luego de una serie de denuncias por muertes de animales, fugas y presuntas omisiones de las autoridades responsables.
La medida deriva de un juicio de amparo promovido por la asociación civil Despacho Va por Sus Derechos, A.C., que señaló presuntas irregularidades en la operación del parque y falta de supervisión por parte del municipio, la dirección del zoológico y dependencias ambientales estatales y federales.
La investigación se abrió tras varios hechos que generaron alarma pública, entre ellos la muerte de 24 borregos muflones luego del ingreso de perros al recinto, el fallecimiento de un avestruz tras caer a la fosa de leones, la muerte de un pingüino dentro de su hábitat, así como la desaparición y posterior hallazgo sin vida de un mono araña.
A esto se sumaron reportes de fugas de animales y un deterioro generalizado de la infraestructura, lo que evidenció fallas en las medidas de seguridad y mantenimiento.
Como parte del proceso legal, el juez ordenó a las autoridades señaladas rendir informes en un plazo de 48 horas para aclarar si existieron omisiones y determinar si la suspensión del zoológico debe mantenerse.
En medio de la crisis, el director del parque presentó su renuncia y se desplegó vigilancia policial en las instalaciones.
El caso ha reavivado el debate sobre el bienestar animal y la responsabilidad de las autoridades en la operación de zoológicos en México, mientras se define el futuro del recinto.

