Redacción
En una reciente comparecencia desde la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender las alarmas diplomáticas al referirse a la situación crítica que atraviesa la isla caribeña. En medio de un endurecimiento de las sanciones y un bloqueo energético sin precedentes, el mandatario afirmó que sería “un gran honor” para su administración tomar el control del territorio cubano, dejando abierta la posibilidad de una intervención bajo distintos términos.
Declaraciones polémicas: “¿Liberarla o tomarla?”
Durante su intervención ante la prensa, el republicano no escatimó en adjetivos para describir la situación actual del país caribeño y sus intenciones personales respecto al futuro de la isla.
- La ambición territorial: “Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella”, declaró Donald Trump.
- Estado de la nación: El mandatario calificó a Cuba como una “nación fracasada”, argumentando que la falta de recursos, petróleo y capital financiero ha dejado al Gobierno de La Habana en una posición de vulnerabilidad total.
- Potencial turístico: A pesar de las críticas, destacó la belleza natural de la isla y su valor estratégico, mencionando que “tienen buena tierra y paisajes bonitos”.
El impacto del bloqueo energético y la crisis en la isla
Las palabras de Donald Trump llegan en un momento de extrema fragilidad para el pueblo cubano. La isla inició esta semana con un sexto apagón nacional en los últimos 18 meses, una consecuencia directa de la crisis energética que se ha agravado desde 2024.

