Redacción
Los reportes de personas desaparecidas y no localizadas en México se dispararon un 213% en la última década, pasando de 4,114 casos en 2015 a 12,872 en 2025, según un análisis de México Evalúa. Este aumento refleja una violencia estructural vinculada al crimen organizado, impactando profundamente en la sociedad y las instituciones.
El informe de México Evalúa subraya que este fenómeno no debe ser considerado de forma aislada a los homicidios, ya que ambos comparten factores determinantes. La organización destaca que el creciente número de desapariciones refleja falla en las políticas de seguridad y justicia del Estado, sugiriendo que existen patrones claros entre las dinámicas de homicidios y desapariciones.
En un análisis regional, Sinaloa, Sonora y Baja California Sur presentan las tasas más altas de personas desaparecidas, con Sinaloa liderando con 29.9 casos por cada 100 mil habitantes. Estas cifras se relacionan con áreas donde la violencia criminal es más intensa, lo que complica la situación al incrementar la incidencia de delitos violentos.
México Evalúa propone la creación de un nuevo indicador llamado Violencia Letal, que integraría homicidios, feminicidios y desapariciones, señalando que el homicidio doloso por sí solo es insuficiente para reflejar la realidad de la violencia en el país. Entre 2015 y 2025, la violencia letal acumulada creció un 68.2%, destacando la urgencia de abordar el problema de manera más integral.

