Redacción
Integrantes de distintas comunidades indígenas realizaron una manifestación frente al Palacio de Gobierno, en el Centro Histórico de Querétaro, para denunciar que las autoridades les impidieron instalar sus puestos de venta, mientras otros grupos sí recibieron permiso para hacerlo.
Los inconformes afirmaron que esta situación representa un acto de discriminación y afecta directamente su sustento económico, pues dependen de la venta de sus piezas artesanales para obtener ingresos.
Además, solicitaron al gobierno estatal la reasignación de espacios en el primer cuadro de la ciudad y el cumplimiento de los acuerdos anteriores que les permitían colocarse en las inmediaciones de la Secretaría de Gobierno.
Durante la mañana, el acceso a varias zonas del centro fue restringido con vallas metálicas. De acuerdo con los artesanos, esta medida tuvo el propósito de impedir su instalación y desalentar su participación en la actividad comercial del lugar.

