Redacción
Foto: EFE
Unos tres mil habitantes que conforman las 86 comunidades y 18 barrios del municipio de Pantelhó, en Chiapas, tomaron control de la plaza principal y la sede del palacio municipal.
Los pobladores señalaron que no permitirán el regreso de un grupo de sicarios denominado “Los Herrera” y sus aliados, ni el ingreso al municipio de la actual alcaldesa y ni de su esposo el alcalde electo.
Las 86 comunidades buscan, casa por casa, a los sicarios a quienes acusan de estar al servicio de las autoridades de Pantelhó.
Unos 200 integrantes del grupo civil armado llamado “El Machete” irrumpieron de manera violenta en el municipio en busca de integrantes de “Los Herrera” y para presionarlos revisaron y quemaron casas, acciones que atestiguaron agentes de la Guardia Nacional pero en las que no intervinieron.
Acusaron la lentitud con la está actuando el gobernador del estado, Rutilio Escandón, contra los grupos delincuenciales que azotan desde hace 20 años la zona y quienes han escalado los niveles de violencia.
Debido a estos hechos, las actividades comerciales y económicas se han paralizado en la región al igual que las festividades religiosas, que fueron suspendidas. Por ahora, los organizadores de las fiestas patronales han salido en una pequeña procesión para pedir ayuda y la intervención divina de la virgen de Santa Catarina, patrona de Pantelhó.
“Le pedimos a la Virgen que haya paz, que vuelva la tranquilidad al municipio como antes”, dicen algunos de los creyentes.
Ante estas plegarias, uno de los militantes de El Machete señaló: “esta gente no miente, quiere paz y justicia, nosotros no venimos a dividir, nosotros salimos para que ya no maten o asesinen a nuestros hermanos”. En tanto, otro habitante, en tono molesto, gritó: “queremos libertad, tenemos hijos y mujeres que merecen vivir en paz, no es justo”.