Redacción
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Médicos Sin Fronteras advirtió que el final de la aplicación del Título 42 por parte del gobierno de Joe Biden en Estados Unidos, generará condiciones más inseguras, poco dignas e inciertas para los miles de migrantes que se encuentran en la frontera norte de México y los que se están en tránsito hacia ella.
La norma implementada durante el gobierno de Donald Trump con el pretexto de contener los contagios por Covid-19, agregó la organización, permitió más de 2.8 millones de expulsiones de me ir antes desde Estados Unidos hacía diversas ciudades de Mexico, principalmente de la frontera norte, que no cuentan con la seguridad ni los recursos necesarios para atender sus necesidades humanitarias.
Los equipos de MSF en ciudades como Reynosa, Matamoros, Piedras Negras y Nuevo Laredo han sido testigos de cómo por cuenta de esta política, miles de personas quedaron expuestas a condiciones climáticas extremas, falta de albergue, acceso insuficiente a alimentación, agua y saneamiento, y a diferentes afectaciones físicas y mentales, así como a eventos de inseguridad, señaló Adriana Palomares, jefa de Misión de MSF en México y América Central.
Lamentó que el gobierno de Biden se haya dedicado a eregir nuevas barreras para el otorgamiento de asilo “incluso mediante el “asylum ban” publicado hoy que impedirá a muchos acceder a la protección que necesitan desesperadamente. Sabemos que las políticas de disuasión no funcionan, y todo lo que esto hará será exponer a más personas a la violencia y el peligro”, afirma Palomares”.
Para muchos de los pacientes que atiende MSF a lo largo de la ruta migratoria, volver a casa no es una opción. Hacer retroceder a las personas migrantes, detenerlas, abandonarlas en ciudades inseguras o dificultarles el proceso a propósito para que abandonen su intento de llegar a Estados Unidos es una política cruel que sólo les trae consecuencias negativas.
Finalmente demandó que se restablezca un sistema de asilo digno y seguro para todos y todas.
