Redacción
Foto| EFE
Desde su aparición en el mundo de la realeza Lady Di o Diana Frances Spencer (su nombre completo) se convirtió en un icono mundial rompiendo todos los estereotipos de la Corona.
Aunque no nació con un título nobiliario, sin duda Diana se ganó el título de Princesa, y no por su esposo, el príncipe Carlos, sino por su acciones revolucionarias y controversiales, señalada como la “princesa del pueblo”.
Fue un 31 de agosto que la bella madre del príncipe William y Henry partió de este mundo, y su ausencia a 25 años de su partida aún se resiente; sin embargo, la huella que dejó fue imborrable.
La princesa de Gales se convirtió en icono de muchos sectores contraponiéndose a las imposiciones de la realeza y saliendo avante y con la cara en alto a pesar de las humillaciones, maltratos y desamor que la bella mujer sufrió.
Lady Di un referente LGBT
La comunidad LGBT conserva una de las historias más atrevidas, en lo que a la vida de una princesa concierne.
Fue a finales de los ochenta, cuando Diana de Gales quiso vivir una noche alocada como una “persona normal” en un bar gay, con sus amigos Freddie Mercury, Kenny Everett y la actriz de comedia Cleo Rocos.
Para cumplir su objetivo la princesa se vistió con una chamarra militar, un gorro de piel y unas gafas de sol para que nadie la reconociera, y así vestida de hombre pasó la noche más increíble de su vida.
Por si fuera poco, fue una fuerte activista contra el VIH, y contra todo y todos, tocaba a los enfermos de Sida cuando aún se conocía poco sobre de la enfermedad generando un escándalo cada vez que lo hacía.
Princesa y celebrity
Contrario a lo que se imponía en el castillo, de llevar una vida recatada, sumisa y encerrada, Di tenía una círculo de amigos que representaban todo lo que no podía tener; entre ellos, Freddy Mercury, Michael Jackson , Elton John, bailó con John Travolta y salió con Liza Minnelli.
Quiza esta era una forma de acercarse a su sueño truncado,ser una famosa bailarina.
Diana un ícono de la moda
Pese a que su marido el príncipe Carlos odiaba la forma de vestir de Diana, solo ella sabía cómo lucir las prendas de los mejores diseñadores.
Incluso tras el comentario de su esposo, sobre la necesidad de enseñarle a vestirse, Di se impuso y cada que día lucía un atuendo nuevo y espectacular.
Por estas y por otras más razones, Lady Di es recordada como la Princesa revolucionaria, la princesa del pueblo, la Diana querida por el mundo.
