Redacción
La construcción del Tren México–Querétaro permitió descubrir un posible osario prehispánico en las inmediaciones de la terminal Buenavista, en la Ciudad de México. Durante los trabajos de salvamento arqueológico, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron restos humanos y diversos objetos que podrían tener varios siglos de antigüedad.
El hallazgo incluye osamentas de nueve personas, entre ellas cráneos con modificaciones craneales, cinco mandíbulas y huesos de distintas partes del cuerpo. Los especialistas investigan si los restos formaban parte de un depósito funerario colectivo.
En el mismo sitio se recuperaron piezas de cerámica, figurillas, herramientas y navajillas de obsidiana, materiales que ayudarán a conocer las características del asentamiento y las prácticas de sus antiguos habitantes.
De acuerdo con las primeras estimaciones del INAH, los vestigios podrían corresponder al periodo comprendido entre los años 1200 y 1535 después de Cristo, hacia la etapa final de la época prehispánica.
El descubrimiento se realizó durante las labores de supervisión y salvamento arqueológico que acompañan las obras ferroviarias, con el objetivo de identificar y proteger los vestigios que pudieran encontrarse a lo largo del proyecto.
Por ahora, los investigadores continúan analizando los restos humanos y los objetos recuperados para precisar su antigüedad, origen y posible función funeraria.
El hallazgo abre una nueva oportunidad para conocer cómo vivían y qué prácticas funerarias tenían las poblaciones que habitaron esta zona de la actual Ciudad de México, mucho antes de la construcción de la terminal Buenavista.

