Redacción
Un hijo de inmigrantes mexicanos, Xavier Becerra, se convertirá este martes en el primer gobernador latino electo en la historia de California al frente de la cuarta economía del mundo.
Con más del 60 por ciento de simpatías en las últimas encuestas y una ventana de por lo menos 27 puntos sobre su rival republicano, Becerra va por la gubernatura con una campaña de votos de castigo Donald Trump y contra la carestía de la vida.
Oponerle a Trump ha sido una de las mayores habilidades del gobernador que habla español como su lengua materna. Durante la primera presidencia de Trump, Becerra encabezó “la resistencia” como fiscal general de California, interpuso 123 demandas contra Donald Trump y ganó más de cien de ellas.
Becerra es ejemplo de la vida de unos doce millones de inmigrantes que viven en California, más de la mitad de ellos naturalizados que integran un electorado de millones de votos en esta elección.
“Estoy orgulloso de ser hijo de inmigrantes mexicanos”, declaró Becerra en un acto en octubre en el restaurante oaxaqueño La Guelaguetza en Los Ángeles. “Mis padres llegaron a California con 12 dólares en el bolsillo. Vivieron el sueño californiano”.
Los abuelos de Xavier Becerra fueron campesinos itinerantes en California, se mudaban según los ciclos de cosechas. Don Manuel, el padre de Xavier Becerra, nació en Sacramento, pero se crio y creció en Tijuana, donde conoció y se hizo novio de doña María Teresa Guerrero. Se casaron en Jalisco con esos doce dólares llegaron a California.

