Redacción
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha confirmado este lunes que Estados Unidos negoció “hace muchas semanas” con el régimen de Delcy Rodríguez el regreso de la líder opositora María Corina Machado a Venezuela.
Según informó Rubio durante una conferencia telefónica con periodistas, la “única vez” que él mismo desaconsejó el retorno de Machado fue durante los días posteriores al doble terremoto que azotó al país el 24 de junio de este año, y explicó que esto se debió a que, a juicio de la Casa Blanca, la prioridad en ese momento debía ser la entrada de ayuda humanitaria y de emergencia al país.
El secretario de Estado describió algunos detalles de sus conversaciones con el interinato de Rodríguez, donde se le garantizó que Machado podría volver sin inconvenientes: “Les dijimos: ‘Miren, nuestra expectativa es que ella es venezolana. Pertenece a su país. Es el país del que procede. Se le debería permitir regresar’. Nos dijeron que podía entrar por el aeropuerto si así lo deseaba, y se lo comunicamos a su equipo. Así que decidió hacerlo ahora”.
Rubio también salió al paso a las quejas de que Estados Unidos había obstaculizado el viaje de Machado, quien intentó entrar al país al menos siete veces desde principios de septiembre, a través de distintas rutas. “Desde nuestro punto de vista, hace semanas y semanas nos dijeron que podía regresar y que no la molestarían. Y, por lo que tengo entendido, cuando entró ayer, pudo desplazarse por el país sin ningún contratiempo ni problema, ni para entrar ni una vez dentro”.
De acuerdo a su versión, solo en una ocasión le pareció que la vuelta a casa de la líder opositora no sería oportuna. “La única vez que yo personalmente le desaconsejé que viajara fue justo después del terremoto. Y la razón fue muy sencilla: en ese momento, desde el punto de vista logístico, nuestro único objetivo era conseguir que entraran en el país tantos aviones con ayuda humanitaria como fuera posible”, dijo Rubio, endilgándole a “terceros países” la responsabilidad de los tropiezos que le impidieron a la venezolana llegar antes a Caracas.
“Había países que no querían que se les viera involucrados. Tienen sus propios intereses en lo que respecta a Venezuela y había países que no querían, por una razón u otra, enemistarse con nadie”, explicó el secretario de Estado.
Hace apenas unos días, el 9 de octubre, Rubio recibió en Washington a Dinorah Figuera, la jefa de la delegación de opositores designada por la Casa Blanca para las conversaciones con el régimen que ahora lidera Delcy Rodríguez, y a la salida de su reunión ambos se abstuvieron de responder a una pregunta sobre cuándo apoyarían el regreso de Machado a Venezuela. Tampoco respondieron sobre una posible fecha de elecciones generales en Venezuela.

