Redacción
La mandataria federal Claudia Sheinbaum emitió un mensaje sobre la ética en el servicio público, una vez que Rubén Rocha Moya retomara unilateralmente su cargo en Sinaloa. Aunque la jefa del Ejecutivo federal desconoció su regreso, así se pronunció:
“El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”, aseveró la mandataria, enfatizando que los puestos de gobierno son pasajeros frente al compromiso permanente con la ciudadanía.
Así fue la reacción de Morena
De acuerdo con información de El País, la dirigencia nacional de Morena, la Secretaría de Gobernación y más de veinte gobernadores emanados de la Cuarta Transformación se desmarcaron del retorno del político sinaloense. El bloque oficialista catalogó la decisión como un acto unilateral e inconsulto, exigiendo públicamente madurez política y apego a los proyectos colectivos por encima de intereses particulares.
Cabe señalar que la dirigencia partidista y la Secretaría de Gobernación aclararon que la determinación no fue informada previamente a las estructuras centrales.
Además figuras del partido sugirieron la conveniencia de mantener la licencia o replantear la protección legal vigente para evitar costos políticos a la administración federal.
El argumento de Rocha Moya
Por su parte, los partidos de oposición condenaron severamente la reincorporación al Palacio de Gobierno. Líderes de distintas fuerzas políticas calificaron la acción como un símbolo de impunidad y exigieron medidas institucionales extraordinarias ante los señalamientos emitidos por el Departamento de Seguridad de Estados Unidos sobre presuntos nexos con redes delictivas.
En contraste, Rubén Rocha Moya fundamentó su reinstalación en la ausencia de elementos probatorios formales por parte de la fiscalía nacional, declarándose inocente y manifestando su intención de concluir su mandato constitucional en octubre de 2027.

