Redacción
A medio gas tras no ser exigido dentro del terreno de juego, la Selección de Francia volvió a aplicar la dosis a Marruecos en la Copa del Mundo, al vencerlos 2-0 en la ronda de cuartos de final y se apuntó como el primer semifinalista para enfrentar al ganador de España y Bélgica.
El conjunto francés dominaba en la posesión y generaba las llegadas más claras, aunque se encontró con un inspirado Yassine Bounou, quien detuvo un penalti cobrado por Kylian Mbappé y sostuvo el cero para los Leones del Atlas. Además, Lucas Digne estremeció el travesaño y Désiré Doué también exigió al experimentado guardameta marroquí.
El cuadro africano, fiel a su estilo, apostó por el orden defensivo y los contragolpes comandados por Achraf Hakimi y Brahim Díaz, complicando por momentos a la zaga francesa, aunque sin inquietar de forma constante a Mike Maignan.

