Redacción
La NASA, bajo la administración de Jared Isaacman, ha formalizado el inicio de una serie de misiones robóticas que se ejecutarán antes de que concluya 2026, marcando el primer paso concreto para establecer una presencia humana permanente en la Luna.
Este esfuerzo, coordinado por el director del programa Moon Base, Carlos García Galán, prioriza el reconocimiento del polo sur lunar mediante el despliegue de tecnología comercial y científica para evaluar la viabilidad de estancias prolongadas en condiciones extremas.
Despliegan el programa de reconocimiento lunar
El programa Moon Base contempla un despliegue inicial de 21 misiones a la superficie lunar entre 2026 y 2029. El objetivo principal es recolectar datos críticos sobre un entorno caracterizado por temperaturas de hasta 200 grados bajo cero y regiones de oscuridad perpetua.
Para ello, la agencia espacial estadounidense planea utilizar vehículos especializados, drones e instrumentos científicos que permitan a los astronautas sobrevivir y operar de manera eficiente en un entorno significativamente más hostil que el explorado durante las misiones Apolo.
Integran la colaboración con empresas privadas
La ejecución de estas metas depende de una alianza estratégica con proveedores comerciales que han sido seleccionados para liderar las primeras etapas de exploración:
- Moon Base 1: Encargada a Blue Origin, utilizará el aterrizador Blue Moon para explorar el polo sur lunar este otoño.
- Moon Base 2: Operada por Astrobotics, buscará un alunizaje exitoso con el módulo Griffin.
- Tercera misión: Asignada a Intuitive Machines, continuará los esfuerzos de la agencia para asegurar un acceso constante a la superficie del satélite.

