Redacción
El gobierno de Irán condicionó la continuidad de las pláticas de paz destinadas a finalizar el conflicto regional, advirtiendo que interrumpirá los contactos bilaterales si persisten las incursiones militares de Israel en territorio libanés.
La postura de Teherán introduce un elemento de presión a los esfuerzos de la administración estadounidense por estabilizar la zona y reabrir rutas comerciales marítimas clave.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, formalizó la postura oficial tras sostener una consulta directa con su homólogo libanés, Nabih Berri.
Qalibaf comunicó mediante plataformas digitales que el régimen no tolerará la continuidad de los bombardeos sobre las posiciones de Hezbollah, lo que alteraría los compromisos diplomáticos previos alcanzados mediante la mediación internacional.

