Redacción
La ciudad de Querétaro se prepara para conmemorar el 300 aniversario del inicio de la construcción del emblemático Acueducto de Querétaro, uno de los símbolos más representativos del estado y joya de la ingeniería virreinal en México.
El festejo principal se llevará a cabo el próximo 25 de abril en la Calzada de los Arcos, donde autoridades municipales han organizado un evento cultural y artístico de gran escala. La celebración contará con cinco escenarios, la participación de alrededor de 80 artistas y un programa que incluye música en vivo, danza y espectáculos visuales para toda la familia.
Las actividades iniciarán por la tarde y se extenderán hasta la noche, culminando con un espectáculo de luces, sonido y drones proyectado sobre el acueducto, el cual promete ser uno de los momentos más destacados de la jornada. Además, se espera la asistencia de miles de personas en un evento gratuito que busca fomentar la convivencia familiar y el orgullo por el patrimonio local.
Un monumento con tres siglos de historia
La construcción del acueducto comenzó en 1726, durante la época colonial, con el objetivo de abastecer de agua a la ciudad de Querétaro, lo que representó un avance fundamental para su desarrollo urbano y social.
La obra, atribuida al benefactor Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, destaca por su imponente estructura de 74 arcos de cantera rosa y una longitud aproximada de 1,280 metros.
A lo largo de los siglos, el acueducto ha pasado de ser una infraestructura hidráulica esencial a convertirse en un ícono cultural y turístico, reconocido como parte del patrimonio mundial por la UNESCO y símbolo de identidad para los queretanos.
Identidad y celebración
Hoy, a tres siglos de su origen, el Acueducto de Querétaro no solo representa una proeza arquitectónica, sino también un elemento clave en la historia y el crecimiento de la ciudad. Las celebraciones del 25 de abril buscan resaltar este legado, acercando a nuevas generaciones a su valor histórico mediante actividades culturales contemporáneas.
Con esta conmemoración, Querétaro reafirma su compromiso con la preservación de su patrimonio y proyecta al mundo uno de sus monumentos más emblemáticos como símbolo de historia viva, tradición y orgullo.

